Primeros pasos
Desde tu primer prompt hasta tu primera aplicación de gestión desplegada. Esto es lo que ocurre, paso a paso.
1. Describe tu necesidad
Describes la herramienta que necesitas en lenguaje natural — como se lo explicarías a un compañero. Sin jerga técnica, sin diagramas que dibujar. Por ejemplo: «un seguimiento de intervenciones de campo con los técnicos, los clientes y un plazo de resolución».
2. El encuadre — y el coste conocido de antemano
Blueprint traduce tu solicitud en una especificación: las entidades (lo que gestiona la app), las reglas de negocio y los indicadores. El peso en créditos de la generación se publica y se conoce antes de que la lances — sabes cuánto cuesta una generación antes de activarla.
3. La generación
A partir de la especificación, unos builders deterministas producen una aplicación completa: base de datos, rutas API, interfaz de entrada y consulta, panel de control y datos de demostración realistas. La IA no escribe el código línea por línea — diseña la especificación, el resto se construye de forma determinista.
4. El despliegue
La aplicación se despliega en una URL dedicada, accesible de inmediato desde un navegador y compartible con tus equipos. Sin instalación, sin servidor que configurar.
5. Ajustar, exportar, poseer
Ajustas la aplicación en lenguaje natural; gracias al determinismo, una corrección no rompe lo existente. Y el código es tuyo: exportación ZIP, push a tu repositorio GitHub, alojamiento libre.
- Ajustar: describe los cambios, regenera.
- Exportar: descarga el proyecto completo o súbelo a GitHub.
- Alojar: por tu cuenta, o mediante la opción de alojamiento de Maker.