La aptitud para bucear tiene fecha de caducidad, y la hoja de cálculo no lo sabe
La mayoría de los clubs gestionan a sus socios en una hoja de cálculo: una fila por persona, con su nivel, su licencia y la fecha de su certificado médico. Eso es exacto en el momento de escribirlo. El problema surge después: la aptitud para bucear no es un dato estático, sino un estado que cambia automáticamente con el calendario. Nadie revisa esa fila el día en que expira el certificado.
Y es más complejo que un simple retraso, porque tres fechas compiten para la misma persona: el certificado médico, la licencia de la temporada e, incluso, la vigencia de una cualificación. La que decide es la más próxima, y no siempre está en la misma columna. Reconstruir «quién está en regla el sábado» a partir de la hoja de cálculo exige leer tres columnas por fila, con un calendario al lado: se hace una vez al inicio de la temporada… y nunca más.
Una aplicación no vuelve a leer nada: compara fechas con la fecha actual. La lista de socios cuya vigencia está a punto de caducar se calcula cada vez que se abre la pantalla, sin que nadie tenga que actualizarla manualmente.
Una salida no es una lista de nombres
Una hoja de salida habitual enumera nombres y una hora de cita. No refleja lo que realmente importa: quién dirige, quién bucea con quién y qué puede hacer el grupo formado. Este último punto no es ni la media ni la suma de los niveles: lo determina el nivel más restrictivo, y cambia en cuanto alguien se retira la víspera.
Modelar una salida como un campo de texto libre hace perder precisamente esta información. Modelarla como un objeto, con fecha, lugar, responsable y participantes vinculados, permite que la pantalla muestre la composición real y la vuelva a generar si falta alguien.
- Una salida incluye su fecha, su ubicación, su responsable y sus participantes.
- Cada participante es un socio existente, con el nivel que figura en su ficha, nunca un nombre tecleado de nuevo.
- El nivel más restrictivo del grupo aparece directamente en la ficha de la salida, sin necesidad de que la aplicación aplique ninguna regla inventada para calcularlo.
El equipo del club tiene identidad, no solo cantidad
«Doce botellas» no es una información útil el día en que una debe someterse a inspección. Lo relevante es ESA botella: su número, su última fecha de inspección y la persona a la que está prestada en este momento. Un inventario que solo registra cantidades no puede responder a ninguna de esas tres preguntas.
Es la misma distinción que entre un modelo y un ejemplar: dos reguladores idénticos dejan de ser intercambiables en cuanto uno está en uso y el otro en revisión. Cada pieza lleva, por tanto, su propia fila, su propio historial de préstamos y su propia fecha límite de inspección.
Lo que la aplicación NO es
Lo más útil es dejar claro desde el principio sus límites: así evita esperar del sistema algo que no hace.
- No calcula ningún plan de inmersiones: ni tablas, ni paradas, ni descompresión. No es un ordenador de buceo, y no sustituye ni los procedimientos del club ni el criterio del responsable.
- No consulta ninguna federación: la licencia y el nivel se introducen manualmente en la aplicación, nunca se verifican en línea con un tercero.
- No envía correos electrónicos ni SMS: muestra las fechas próximas de caducidad, pero la gestión de los recordatorios queda en sus manos.
- No lee tarjetas de certificación ni códigos de barras: los niveles se seleccionan directamente en pantalla.
- No funciona sin conexión: esto es clave para un club, porque el punto de embarque es precisamente donde falla la red. La composición de las parejas de buceo se prepara antes de salir al agua.
- No hay un espacio separado para socios: los permisos son globales (administrador, usuario, solo lectura), y una cuenta de solo lectura ve toda la aplicación, no solo su propia ficha.
Sus datos siguen siendo suyos
Todos los datos introducidos se pueden exportar desde la pantalla de Ajustes, en formato JSON o CSV, conjunto por conjunto. Una lista de socios exportada en CSV se abre en una hoja de cálculo, se filtra, se imprime para una asamblea general y se adjunta a una solicitud de subvención.
Las listas se pueden filtrar y ordenar, y una papelera permite restaurar una fila eliminada por error, útil cuando la entrada de datos la realizan varios voluntarios que solo están de guardia una vez al mes.
Entidades
- Socios
- Niveles y cualificaciones
- Licencias y certificados
- Salidas
- Palanquillas
- Equipo
- Préstamos de equipo
Vistas
- Panel de control
- Socios
- Vigencias a vigilar
- Calendario de salidas
- Composición de una salida
- Equipo
Indicadores
- Socios con licencia vigente
- Certificados médicos próximos a caducar
- Salidas programadas en el periodo
- Equipo con inspección caducada
Preguntas frecuentes
¿Verifica la aplicación si un buceador tiene autorización para realizar una inmersión?
No, y es intencionado. Muestra las fechas que usted ha introducido, licencia, certificado médico y nivel, y señala las que ya han caducado o están próximas a hacerlo. No aplica ninguna normativa federativa ni sustituye ningún procedimiento: la decisión sigue correspondiendo al responsable y al club.
¿Calcula las paradas o la descompresión?
No. Ni tablas, ni perfiles, ni cálculos de descompresión. No es un ordenador de buceo y no sustituye a ninguno.
¿Se pueden importar las licencias desde nuestra federación?
No, no se ofrece conexión con ningún sistema externo: las licencias y los niveles se introducen directamente en la aplicación. Al ser el código estándar y exportable, un desarrollador podría integrar un servicio externo, pero eso no forma parte de la solución entregada.
¿Se puede usar a bordo del barco, sin conexión a internet?
No, no dispone de modo sin conexión. Es una limitación real en este ámbito: la composición de las parejas de buceo y la verificación de vigencias se preparan en tierra, antes de embarcar.
¿Qué ocurre si queremos cambiar de herramienta más adelante?
El proyecto está desarrollado con Next.js y Prisma estándar, se puede exportar como ZIP o subir a GitHub, y sus datos se exportan en JSON y CSV. No hay formatos propietarios ni dialectos que solo el proveedor pueda interpretar: marcharse no requiere autorización de nadie.
